La lesión del LCA en 10 preguntas y respuestas. (Parte 1/2)

La lesión del LCA en 10 preguntas y respuestas. (Parte 1/2)
Una lesión muy frecuente que puede provocar la incapacidad funcional y una inestabilidad residual que obliga, en la mayoría de los casos, a una reconstrucción quirúrgica del ligamento. 

Sin embargo, el avance en investigación y en nuevas técnicas para su tratamiento (como la Técnica Anatómica) han conseguido restarle gravedad y tiempo de recuperación a una lesión antes maldita y hoy, afortunadamente, ya no tanto.

Éstas son las 10 preguntas más frecuentes que nos hacen llegar los pacientes de nuestra consulta.

 

1. ¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE EL LCA?

En cada rodilla tenemos un total de cuatro ligamentos principales: el cruzado anterior (LCA), el cruzado posterior (LCP), el lateral interno (LLI) y el lateral externo (LLE). Su función es mantener la articulación unida y conectar el fémur con los huesos de la pierna (la tibia y el peroné).

El Ligamento Cruzado Anterior o LCA, en concreto, se encuentra en el interior de la rodilla, en la parte frontal, y es el más importante para la estabilidad de la articulación.. y el que se lesiona más a menudo. Evita que la tibia se desplace hacia adelante en relación al fémur, limita la rotación tibial y el ángulo que puede llegar a formar la rodilla cuando está totalmente estirada. Realiza gran parte de su labor y queda más expuesto en actividades o deportes que impliquen giros con el pie apoyado, movimientos laterales, saltos o contactos directos, como fútbol (especial riesgo con tacos en césped), baloncesto, balonmano, esquí, squash…

 

2. ¿CÓMO SE PRODUCE LA LESIÓN?

La lesión o rotura del LCA se da principalmente en pacientes jóvenes y deportistas (ya sean profesionales, amateurs u ocasionales) y puede producirse por diferentes causas, cómo éstas:

      • Tras un choque o impacto directo en la rodilla.
      • Tras un giro o cambio de dirección brusco con el pie apoyado y la rodilla en semiflexión.
      • También tras inicio rápido de la carrera, tras parada, aterrizando tras un salto, por una hiperextensión de la rodilla (muy poco frecuente).

 

Los síntomas que se notarían son:

      • Chasquido en la zona
      • Sensación de que la rodilla cede y se desprende de su sitio
      • Inestabilidad, sensación de que no aguanta el peso
      • Dolor agudo
      • Inflamación de la articulación
      • Dificultad para apoyar, estirar o doblar la extremidad lesionada.

 

Tras acudir a urgencias se diagnosticará (con exploraciones físicas y pruebas de imagen) lo que se llama un esguince del ligamento, de grado 1 a 3 en función de la gravedad y de si la rotura es parcial o total, y en muchas ocasiones el médico pinchará la rodilla para drenar el hematros o sangre acumulada. Es muy probable que la rotura venga acompañada de otras lesiones asociadas, principalmente de los meniscos, cartílagos o del Ligamento Lateral Interno (LLI). Cuando se rompen a la vez el LCA, el LLi y el menisco interno, es lo que se conoce como la “triada terrible” de rodilla.

 

3. ¿CUÁNDO ES MEJOR INTERVENIR QUIRÚRGICAMENTE Y CUÁNDO NO?

Cuando SÍ:

                        • Si el paciente es una persona activa que necesita una rodilla estable para realizar su actividad diaria. Esto incluye sobre todo a las personas menores de 45 años que practiquen deporte asiduamente.
                        • Si ha pasado los 40-50 años pero sigue llevando una vida activa e incluso practicando deporte (algo cada vez más habitual). Además, la evidencia ha demostrado que las rodillas inestables se deterioran más rápidamente que las estables, independientemente de la actividad que se desarrolle.
                        • Si hay lesiones asociadas en los meniscos, cartílagos u otros ligamentos.

Cuándo NO:

                        • Si no hay lesiones asociadas.
                        • Si el esguince es leve, se conserva la estabilidad de la rodilla y el paciente es sedentario con un grado de actividad bajo.
                        • Si el paciente es un niño y aún no ha terminado su crecimiento óseo
                        • Si el paciente es de edad avanzada y su nivel de actividad física es muy bajo, o si presenta artrosis en la rodilla (se puede considerar la cirugía en artrosis leve-moderada).

En estos casos se optaría por un tratamiento conservador, de entre 10 y 14 semanas, fortaleciendo la musculatura de la pierna, pero teniendo en cuenta los problemas físicos que se producirán, como pérdida de la estabilidad y degradación progresiva de los meniscos y el cartílago.

En nuestra Clínica, para una persona activa, e importando cada vez menos la edad, el tratamiento de elección suele ser el mismo, la intervención quirúrgica. Con el objetivo de recuperar su nivel de estabilidad y de actividad anterior lo antes posible y evitar el riesgo de rotura del menisco y la degeneración articular. Además, los procedimientos actuales, como la Técnica Anatómica, son mínimamente invasivos, rápidos y seguros.

 

4. ¿CUÁNTO TENGO QUE ESPERAR TRAS LA LESIÓN PARA OPERARME?

Aunque no es un tema en el que estén de acuerdo el 100% de los especialistas, en la clínica del Dr. Domingo Delgado estamos convencidos que de la intervención quirúrgica es más sencilla y la recuperación más rápida si se esperan unas dos semanas desde que se produce la lesión, para que la rodilla esté ya “fría” y hayan cedido la inflamación y el derrame. Si la lesión es crónica o antigua, la cirugía se puede realizar en cualquier momento.

Eso sí, desde el primer momento y hasta que se realice la intervención, conviene inmovilizar al menos parcialmente la rodilla, con ortesis rectas preferiblemente, aplicar frío, tomar analgésicos o aintiinflamatorios, y guardar reposo.

 

5. ¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO MÁS EFICAZ E INNOVADOR?

Para nosotros, sin duda, la llamada Técnica Anatómica. Se ha demostrado que es la que aporta una mayor estabilidad final a la rodilla, además de ser rápida, sencilla y muy poco invasiva.

 ¿En qué consiste la Técnica Anatómica?

En la reparación o reconstrucción del Ligamento Cruzado Anterior mediante un injerto de tejido (de un banco de tejidos), que formará una plastia que con el tiempo sustituirá al ligamento lesionado. Esta implantación se realiza por vía artroscópica, mínimamente invasiva, haciendo unas pequeñas inserciones en la rodilla, sin necesidad de abrirla. Esto supone menos tiempo de recuperación y menos dolor post-operatorio. Con el tiempo y una correcta rehabilitación, tendremos un LCA totalmente fuerte y funcional.

El Dr. Domingo Delgado es pionero y especialista en esta Técnica Anatómica, y tanto él como su equipo llevan años realizándola con resultados muy satisfactorios.

¿Por qué artroscopia?

Porque siendo los resultados similares entre cirugía abierta y artroscopia, con esta última el dolor post-operatorio es menor, la recuperación es más rápida y la intervención es más exacta y sencilla.

¿Por qué tejido de un Banco y no del propio paciente?

Porque así evitamos otra intervención, para retirar el injerto, y posibles riesgos en esa zona de extracción (dolor, inflamación…) que retrasen la recuperación. Además, los procedentes de Banco de tejidos son igualmente válidos y funcionales.

¿Utilizáis factores de crecimiento?

Sí. En nuestra clínica utilizamos el PRP (Plasma Rico en Plaquetas) del propio paciente, que mejora sustancialmente la integración de la plastia y su transformación en ligamento.

Más información sobre el PRP aquí.
Más información sobre la rotura del Ligamento Cruzado anterior aquí.

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