Codo de Tenista vs. Codo de Golfista. Diferencias y Similitudes.

Codo de Tenista vs. Codo de Golfista. Diferencias y Similitudes.

El termino de “tendinitis” esta en desuso actualmente, es más correcto utilizar el termino de “tendinosis”.

¿Qué es una tendinosis?

La tendinosis es la inflamación de un tendón, lo que provoca dolor y dificultades de movilidad en la articulación afectada. La inflamación puede darse en el propio tendón, en la unión miotendinosa (la zona donde el extremo del músculo se inserta en el tendón) o en la inserción del tendón al hueso (dicha tendinosis recibe el nombre de entesitis, la inflamación de la zona donde el tendón se inserta en el hueso). Puede aparecer a consecuencia de un traumatismo (golpes, caídas, etc) aunque es mucho más frecuente que se produzca a causa de un estrés repetitivo sobre la articulación, como por ejemplo a consecuencia de la práctica de un deporte, de una actividad recreativa o de una ocupación profesional.

En este post nos centraremos en dos de las afecciones más corrientes de la articulación del codo: el codo de tenista y el codo de golfista. Aunque siendo estrictos no se trataría de verdaderas tendinosis -el estrés repetido sobre la articulación provoca degeneración y roturas microscópicas en el tendón, pero no suelen detectarse marcadores de inflamación en aquellos procesos más crónicos en la zona afectada- a efectos prácticos ambas lesiones, tanto el codo de tenista como el codo de golfista, provocan los síntomas y las dificultades propios de una tendinosis, por lo que en este texto las trataremos como tales.

¿Qué tendones intervienen en la lesión de codo de tenista y la de codo de golfista?

Como su nombre indica, tanto el codo de tenista como el codo de golfista son patologías que afectan al codo, aunque los grupos de músculos y tendones afectados son diferentes en función de la patología en cuestión.

El codo es la articulación donde el húmero se une al radio y el cúbito. En la zona final del húmero, justo a la altura del codo, se localizan unas protuberancias de hueso, una en la zona interna y otra en la zona externa del codo. La protuberancia de la parte exterior del codo se denomina epicóndilo lateral, y la de la parte interior se conoce como epicóndilo medial o epitróclea.

Infografía Codo de Tenista. drdomingodelgado.com

Infografía Codo de Tenista. drdomingodelgado.com

El codo de tenista también se conoce con el nombre de epicondilitis lateral, ya que se trata precisamente de la lesión de los tendones que unen los músculos de la mano y del antebrazo con el epicóndilo lateral, en la cara externa del codo. En la mayor parte de los casos, la lesión se debe al sobreuso y al estrés repetido del grupo muscular, lo que provoca repetidas roturas microscópicas en el tendón. Además, se afectan los músculos extensores de los dedos y de la muñeca, en particular el músculo extensor corto radial del carpo. La situación de dicho músculo -que contribuye a estabilizar la muñeca cuando se mantiene el codo estirado- lo convierte en especialmente propenso a las lesiones, ya que sufre fricción repetida con los epicóndilos, lo que puede acabar provocando una lesión.

El codo de golfista, por el contrario, es la inflamación de los tendones en la parte interna del codo, los encargados de unir los músculos del antebrazo a la epitróclea. Aunque las causas del codo de golfista suelen ser similares a las del codo de tenista -utilización excesiva de un grupo muscular y tendinoso, que se ve sometido a estrés repetido- los músculos más afectados en el codo de golfista son los músculos flexores de la muñeca, en particular el pronador redondo. Se trata de una patología con diversos niveles de gravedad: microroturas en el tendón, roturas completas e incluso avulsión ósea (arrancamiento de parte del hueso) en la zona de inserción tendón-hueso.

¿Cuáles son los síntomas y características principales de cada una de las lesiones?

Los síntomas son relativamente similares en ambas patologías, aunque cada una presenta sus particularidades.

En el codo de tenista, aparece dolor en la parte externa del codo (epicóndilo radial), que puede ir acompañado de pérdida de fuerza de sujeción en la mano afectada y dificultades funcionales que se exacerban con el sobreuso de la articulación, la práctica de algún deporte o la realización de actos tan cotidianos como abrir una puerta con llave, dar un apretón de manos o sostener un vaso.

En el codo de golfista el rango de movimientos afectados es incluso más amplio, ya que el dolor empeora cuando están implicadas la flexión y la pronación de la muñeca, e incluyen desde realizar deporte hasta apretar los músculos del antebrazo (escurrir un limón, por ejemplo), levantar pesos, recoger objetos con las palmas hacia abajo…

En ambas patologías es poco frecuente que el dolor aparezca de forma súbita. Por lo general el dolor aparece de modo gradual, a lo largo de semanas o incluso meses, y al tratarse de una lesión por sobreuso no suele existir una lesión inicial a partir de la cual se desarrolle la patología.

¿Cuál es la causa de las lesiones del codo de tenista y el codo de golfista? ¿Es una lesión propia únicamente de los golfistas y tenistas?

La principal causa de dichas patologías es la realización de movimientos de la muñeca y de la mano de forma repetitiva, en particular al extender y doblar hacia atrás la muñeca repetidamente contra resistencia.

Dichas lesiones afectan por lo tanto a cualquier persona que realice dichos movimientos, en particular si manipula herramientas de cierto peso o levanta cargas de forma habitual. Así, pues, el codo de tenista y el codo de golfista son frecuentes en trabajadores manuales como mecánicos, carpinteros, pintores, operarios de cadena de montaje, músicos, cocineros e incluso personas aficionadas al bricolaje, entre otros.

Las actividades deportivas también son una causa frecuente de codo de tenista y codo de golfista, y no solamente el tenis y el golf, sino también otros deportes de raqueta o los deportes que impliquen realizar lanzamientos de forma habitual: béisbol, jabalina, rugby, tiro con arco, etc.

En ambas patologías es poco frecuente que el dolor aparezca de forma súbita. Por lo general el dolor aparece de modo gradual, a lo largo de semanas o incluso meses.

En ambas patologías es poco frecuente que el dolor aparezca de forma súbita. Por lo general el dolor aparece de modo gradual, a lo largo de semanas o incluso meses.

Curiosamente, aunque las patologías se denominen “codo de tenista” y “codo de golfista”, la mayoría de afectados por dichas patologías no son tenistas ni golfistas profesionales, ya que éstos disponen del mejor equipamiento posible y de una técnica y una preparación física que en cierto modo les protegen de sufrir dichas lesiones. En cambio, se trata de lesiones habituales entre quienes practican dichos deportes de forma recreativa. Además, no es infrecuente que un tenista sufra “codo de golfista” o viceversa; no son lesiones propias del deporte del que toman su nombre.

¿Cómo se tratan estas lesiones?

Tanto en patologías agudas como crónicas, la primera opción de tratamiento suelen ser las infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP) en combinación con fisioterapia. Como se ha descrito en posts anteriores, el tratamiento con PRP -cuya obtención requiere únicamente una extracción de sangre del propio paciente, lo que a su vez elimina el riesgo de rechazo y maximiza su potencial curativo- es una terapia biológica con grandes ventajas respecto a las otras terapias existentes: no requiere cirugía, no es invasiva ni tiene efectos secundarios, puede aplicarse de forma ambulatoria y relativamente sencilla y no es una terapia “de parche”, sino que regenera y repara las estructuras afectadas y las convierte de nuevo en plenamente funcionales.

En los pocos casos en los que no se consigue la curación completa mediante el tratamiento con PRP en combinación con fisioterapia se plantea la cirugía.

¿Cómo pueden prevenirse?

No te pierdas el próximo post.

Dejar un comentario

Newsletter

Newsletter

¿Te interesa estar informado puntualmente de las últimas novedades del Equipo del Dr. Domingo Delgado?
Déjanos tus datos y recibirás información sobre lesiones, tratamientos pioneros y valiosos consejos de prevención.